Pesadillas y terrores nocturnos

Diferencia entre pesadillas y terrores nocturnos en los niños

Existen dos experiencias angustiantes para los padres: Pesadillas y Terrores Nocturnos. Aunque la crianza de un niño supone muchos retos, esta etapa en la que los niños experimentan estos dos fenómenos pueden llegar a hacer que los padres se sientan llenos de confusión al no saber cómo ayudar a sus hijos. 

Las personas suelen pensar que pesadillas y terrores nocturnos son una misma cosa, no obstante, son dos experiencias diferentes que pueden tener diversas motivaciones y que de ser crónicas, deben ser atendidas por medio de terapia psicológica. 

¿Cuál es la diferencia entre pesadillas y terrores nocturnos?

Para empezar, es preciso decir que el mundo onírico es sorprendente y llama la atención de personas de todas las edades. De hecho, desde la terapia psicoanalítica, la interpretación de los sueños es una herramienta recurrente dentro del proceso de análisis. 

Pesadillas y terrores nocturnos

Freud planteaba que en cierta medida, todos los sueños son pesadillas, desde el sentido en que son una distorsión de la realidad, y además presentan la existencia en términos simbólicos. No obstante, aunque tengamos esto claro, al momento de enfrentarnos a una pesadilla la cosa se siente diferente. 

Teniendo en cuenta lo anterior, para hacer una diferenciación entre pesadillas y terrores nocturnos, definiremos cada uno de los conceptos con sus características particulares. 

¿Qué son las pesadillas?

Las pesadillas son sueños perturbadores que generan miedo, ansiedad y que suelen despertar a las personas en estados de angustia. 

Las pesadillas en el caso de los niños, suelen ser confundidas con los terrores nocturnos, no obstante, en este caso, solo podemos hablar de pesadillas, si después de despertar, el niño puede relatar lo que vio en el sueño, y su angustia o desborde emocional puede ser contenido por los padres. 

En estos casos, lo mejor que pueden hacer los padres y cuidadores, es acudir inmediatamente a auxiliar al niño, acompañarlo a que gestione sus emociones y recordarle que se trata de un sueño. 

Terrores nocturnos
Pesadillas y terrores nocturnos

Las pesadillas pueden estar motivadas por diversas causas como estrés, cansancio o situaciones que puedan generar ansiedad en el niño, no obstante se consideran como episodios normales, a menos de que se trate de un trastorno de pesadillas. 

Se habla de un Trastorno de pesadillas, cuando el niño experimenta pesadillas constantemente y estas empiezan a interferir en su vida cotidiana, por medio de comportamientos como miedo a la noche, miedo a irse a dormir o miedos a diversas situaciones de la realidad, toda vez que para los niños es difícil diferenciar entre el periodo de sueño y la vigilia. 

En este caso, lo mejor que pueden hacer los padres, además de las recomendaciones anteriores, es buscar ayuda psicológica para determinar la causa del trastorno, puesto que las pesadillas en estos casos, pueden estar motivadas por causas físicas asociadas a diferentes enfermedades o por experiencias traumáticas que puedan estar afectando al niño. 

¿Qué son los terrores nocturnos?

Los terrores nocturnos son episodios de miedo intenso, en los que los niños experimentan llantos compulsivos, angustias y agitación corporal que suelen ser bastante aterradores no solo para los niños, sino también para los padres que no saben cómo actuar en estas circunstancias. 

Pesadillas y terrores nocturnos
Pesadillas y terrores nocturnos

Este episodio puede durar hasta 1 hora en la que el niño puede gritar, golpear y manifestar los síntomas descritos anteriormente. Es importante resaltar que en este estado los niños se encuentran dormidos y pueden evidenciar además la mirada perdida o los ojos vidriosos. 

Este tipo de episodios pueden ser una fase natural de su crecimiento, y se dan sobre todo en niños hasta los 3 años de edad. Si los terrores son continuos, es necesario consultar con un especialista, puesto que pueden ser producidos por enfermedades que aún no se han detectado. 

En estos casos, lo mejor que pueden hacer los padres es acompañar al niño mientras dura el episodio, abrazarlo de ser posible, no tratar de despertarlos abruptamente y buscar tranquilizarlos con las palabras y caricias. 

En términos generales, la diferencia entre pesadillas y terrores nocturnos, es que la pesadilla es un sueño perturbador identificable por el niño, mientras el terror nocturno es un episodio de agitación y llanto en el que el niño se encuentra dormido.

Fecha de actualización: (29 de Octubre 2022 KA)

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